Mayo 7, 2008
Mayo francés
Tal cual. Este mayo es una verdadera conmemoración. Se cumplen 40 años desde el famoso y polémico “Mayo del 68″. Aquél acontecimiento cuyos ideales el presidente Sarkozy quiere aniquilar. Aquélla revuelta que tuvo el descontento y la reivindicación como pólvora y que revivió el 2005 tras las protestas en los banlieus. Aquélla “segunda revolución” que los diarios de todo el mundo están recordando en sus páginas. Aquí un extracto de la breve explicación de lo que fué el Mayo Francés, según el suplemento Radar, del diario argentino Página 12.
En noviembre de 1967, en la facultad piloto de Nanterre los estudiantes organizaron una huelga de diez días contra una educación que consideraban arcaica. Nada se consiguió, y el 22 de marzo del ’68 los alumnos toman las oficinas de la administración exigiendo libertad de expresión política dentro de la facultad. Ese hecho fue considerado fundante y de él nació el Movimiento 22 de Marzo alrededor de un estudiante de Sociología, hijo de refugiados alemanes judíos, Daniel Cohn-Bendit. El 27 de abril, tras un mes de agitación, politización estudiantil, reivindicación de la lucha obrera, la fundación del anfiteatro Che Guevara y una marcha contra la guerra de Vietnam, Cohn-Bendit es detenido cuando salía de su casa. A partir de ese momento, los acontecimientos se precipitan y entran en la Historia: la toma del Barrio Latino donde se encuentra la Sorbona, pintadas contra el gobierno de De Gaulle, una escalada que lleva a una huelga general el 6 de mayo de 600 mil estudiantes, seguida por una movilización de obreros y estudiantes que entonó La Internacional por los Campos Elíseos, la irrupción policial en la Universidad, los enfrentamientos con policías y blindados, la detención de estudiantes. Pero a pesar del estado de sitio, para el 15 de mayo, y sin coordinación sindical, Francia se encuentra paralizada con 10 millones de obreros en huelga. El fervor se disolvió con los acuerdos sindicales y el retiro del apoyo de los partidos de izquierda, pero aquellos días dejaron un rastro imborrable en la historia política, artística e intelectual de Occidente.
Mi opinión es escuálida quizás. No estoy de acuerdo con ningún tipo de violencia, pero al igual que con ciertas dictaduras, creo que es la única solución para que una nación avance y salga de períodos de estancamiento, cuando el statu quo se hace insostenible y vicioso. La libertad por exigir algo justo, en algunos casos debe ser presentada de esta manera, como una explosión. Son males necesarios de la civilización. Es como una prolongación de la educación misma de las personas. ¿Qué se logró? Esa es leña para otro debate.
foto afiche: www.iisg.nl









